La Reconexión

        

Originalmente, los meridianos del cuerpo, a veces llamados líneas de acupuntura, estaban conectados a las líneas de la cuadrícula que rodean nuestro planeta (meridianos y paralelos). Estas líneas estaban dispuestas de tal manera que continuaban ajustándonos a una red mucho más grande, uniéndonos con el universo entero. Nuestro cuerpo tiene su propio conjunto de líneas y puntos de energía. Aunque solo quedan restos de lo que fueron, siguen sirviendo de interfaz con el universo: un canal que facilita la comunicación de energía y luz entre el macrocosmos, el microcosmos, el universo y la humanidad. En un momento dado nos desconectamos de ellas. Perdimos la plenitud de nuestra conexión inherente al universo, y nos alejamos rápidamente de la evolución.

La Reconexión trae “nuevas” líneas axiatonales que nos permiten ajustarnos a niveles y frecuencias de sanación únicas, favoreciendo nuestra evolución. Estas líneas axiatonales son parte de un sistema circulatorio inteligente, un sistema dimensional-paralelo, que atrae la energía básica para las funciones de regeneración del cuerpo.

La Reconexión activa estas “nuevas líneas”, permitiendo el intercambio de energía, luz e información, la reconexión de las hebras de ADN y la reintegración de las “cuerdas” (en planos de existencia paralelos).

Se realiza en el transcurso de dos sesiones.

 

Odio urna!

Cursus lobortis arcu sodales tempor vivamus hac quisque, elementum urna fames mi iaculis consectetur at habitasse, orci dictumst quisque eleifend arcu pellentesque.

Aliquet conubia et a

Volutpat a

Metus gravida nisi gravida suscipit pulvinar tortor, lobortis facilisis vulputate sed rhoncus lacus facilisis, curabitur augue pellentesque potenti convallis.