La Reconexión

        

Originalmente, los meridianos del cuerpo, a veces llamados líneas de acupuntura, estaban conectados a las líneas de la cuadrícula que rodean nuestro planeta (meridianos y paralelos). Estas líneas estaban dispuestas de tal manera que continuaban ajustándonos a una red mucho más grande, uniéndonos con el universo entero. Nuestro cuerpo tiene su propio conjunto de líneas y puntos de energía. Aunque solo quedan restos de lo que fueron, siguen sirviendo de interfaz con el universo: un canal que facilita la comunicación de energía y luz entre el macrocosmos, el microcosmos, el universo y la humanidad. En un momento dado nos desconectamos de ellas. Perdimos la plenitud de nuestra conexión inherente al universo, y nos alejamos rápidamente de la evolución.

La Reconexión trae “nuevas” líneas axiatonales que nos permiten ajustarnos a niveles y frecuencias de sanación únicas, favoreciendo nuestra evolución. Estas líneas axiatonales son parte de un sistema circulatorio inteligente, un sistema dimensional-paralelo, que atrae la energía básica para las funciones de regeneración del cuerpo.

La Reconexión activa estas “nuevas líneas”, permitiendo el intercambio de energía, luz e información, la reconexión de las hebras de ADN y la reintegración de las “cuerdas” (en planos de existencia paralelos).

Se realiza en el transcurso de dos sesiones.

 

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